jueves, 29 de diciembre de 2011

COMUNICACION ENVIADA POR LA FUNDACION ONEYDA CAYETANO A MONSEÑOR AGRIPINO NUÑEZ COLLADO.

                                                                                      30 de abril del año 2008.
                                                                                    Santo Domingo, D. N.

Señor
Monseñor, Agripino Núñez Collado
Rector Pontificia Universidad Católica Madre y Maestro
(PUCMM)
Su Despacho.-

Para quien suscribe, es un gran honor y una distinción dirigirse a su elevada persona deseando que se encuentre bien de salud junto a su noble familia; ha la vez hacer de su conocimiento los trabajos que esta realizando nuestra institución por los derechos y el bienestar de los envejecientes. Si Dios lo permite en cuanto trascurran las elecciones realizaremos una Campaña denominada, ¡DA TU FIRMA POR UNA VEJEZ DIGNA!, para la cual nos pondremos en comunicación con personas e instituciones que luchan a favor de los envejecientes; con el fin de obtener firmas, las cuales serán enviadas al Congreso Nacional para solicitar o rogar que la Ley No. 352-98 de Protección al Envejeciente sea ejecutada y respetada como manda la misma, ya que ofrece beneficios muy importantes para resolver las necesidades y precariedades que viven estas personas.

También solicitamos modificaciones a la misma ley para que contemple castigos y multas a los hijos o familiares y cualquier persona que cometa agresiones físicas, psicológicas o de abandono en perjuicio de las personas mayores y que el dinero recaudado sea a beneficio de los mismos afectados y a favor de la vejez del país. La Ley no. 352-98 hace mención de las instituciones publicas y privadas, las universidades, ayuntamientos, secretarios de Estado, etc., definiendo sus deberes y obligaciones por el bienestar de estos dominicanos, pero no se cumplen.

Debido a que la mayoría de las personas mayores pertenecen a los extractos pobres de la población, por lo tanto tienen limitado el acceso a los servicios de salud, alimentación y educación lo que los coloca en condiciones de alta vulnerabilidad, pero si se aplica la ley, les será de gran ayuda.

En cuanto a la aplicación de penas y multas a dicha ley es porque hemos recibido cientos de testimonios que recogen el trato cotidiano con estas personas referidas  a los abusos y malos tratos; según informaciones recogidas son las mujeres mayores frecuentemente victimas de la violencia callejera y de abuso sexual por lo general de miembros de la familia sumergidos en el alcohol y las drogas, estos últimos por lo general son silenciados.

En los barrios la desconsideración hacia las personas mayores es frecuente, no hay respeto hacia ellos, por lo general no se les da una atención preferencial, no se les cede el asiento, no se les ayuda a cruzar las calles, entre otras conductas, De igualmanera las personas mayores que se dedican al venta informal, sufren robos de sus mercancías y arrebatos de carteras y de dinero.

En los servicios públicos lo que más les afecta es el trato de los servidores que por lo general no toman en cuenta el tiempo que les cuesta responder a las preguntas o que necesitan buscar información.

En cuanto a la violencia intrafamiliar ha venido concitando mucho interés en los últimos tiempos habiendo merecido legislaciones y leyes específicas.

Sin embargo la atención del problema se ha concentrado en la violencia hacia la mujer y hacia los niños, niñas y adolescentes quedando invisibilizado el problema de la violencia que se ejerce hacia las personas mayores en general y hacia la mujer mayor  en particular.

Trabajaremos para que la ley incluya abusos, como en el caso de la disposición de los bienes de la persona mayor que hasta pueden ser hipotecados o vendidos en contra de su voluntad.

En el caso de los pensionados uno de los mayores problemas, es que el monto de sus pensiones no les alcanza para nada, mientras otros reciben pensiones millonarias, siendo personas ya adineradas.

En este escenario el asunto de los derechos fundamentales ha sido también afectado, siendo estas personas un sector de la población cuyos derechos fundamentales han sido permanentemente ignorados; estos casos, entre otros no menos importantes, serán ampliados en las modificaciones que solicitaremos. Le agradeceremos cualquier sugerencia que crea debemos tomar en cuenta.

En otro orden de ideas, en las actividades que realizaremos les obsequiaremos a los envejecientes que asistan, la guía de cómo mantenerse saludables después de los 50 años, entre otras, realizaremos charlas para todo aquel que desee informarse sobre la ley 352-98, entre otras actividades no menos importantes. Aunque no estamos en el Presupuesto Nacional, realizaremos nuestro trabajo con la gracia de Dios.

Con mucho gusto, le estaremos enviando las invitaciones de los lugares, fechas y horas de las actividades que realizaremos.

Esperamos contar con el apoyo de personas tan valiosas como usted, y pidiendo al Todopoderoso que le duplique de bendiciones para usted y su familia.

Gracias de antemano por las atenciones que reciba la misma.

Oneyda Cayetano Subervi
Presidenta-Fundadora
Fundación Oneyda Cayetano

Anexos: Copias de algunas comunicaciones enviadas y recibidas, también de algunos artículos de dicha Ley.

      

COMUNICACION ENVIADA A SU EMINENCIA REVERENDISIMA, NICOLAS DE JESUS CARDENAL LOPEZ RODRIGUEZ POR LA FUNDACION ONEYDA CAYETANO.

                                                                                                01 de julio del 2009.
                                                                                             Santo Domingo, RD.

Su Eminencia Reverendísima
Nicolás De Jesús Cardenal López Rodríguez   
Arzobispo Metropolitano de Santo Domingo,
Su despacho.-

Ref.  Solicitud para crear reglamentos o requisitos que rijan, el acoger a los y las envejecientes en los Hogares de Ancianos.

Su Eminencia López Rodríguez,

Es un gran honor dirigirme nuevamente a su alta investidura, deseando se encuentre bien de salud; a la vez que rogamos su apoyo para crear reglamentos que establezca o rijan el aceptar a los ancianos en los centros residenciales para envejecientes.

Señor Cardenal, realizamos la solicitud ya que dichos lugares son administrados por nuestra Iglesia Católica.
A continuación definiré parte de los mismos:

Consideramos que en estos centros se debe tomar en cuenta la edad y el estado físico y mental de la persona, ya que muchos hijos (as) y familiares dejan allí a sus seres queridos para heredarles en vida y apoderarse de los bienes e inmuebles de los mismos.
El 80 % por cientos de estos envejecientes después de ser dejados en los lugares mencionados bajo engaños, fallecen sin volver a ver a sus familiares.

Por lo general el que los lleva da direcciones y nombres falsos, sin ser investigados por ningún organismo o por las autoridades de estos hogares. Cuando una de estas personas es acogida de esta manera se esta siendo cómplice de la violencia intrafamiliar que históricamente ha vivido afectando al adulto mayor en nuestro país.

Los Hogares de Ancianos deben ser para personas que tengan problemas especiales, que requieran de atenciones constantemente.
_ Los mismos deberían ser para estadías diurnas, para envejecientes en caso de que no puedan ser atendidos en algunos casos por los familiares, debido al trabajo o las ocupaciones durante el día o la tarde. También para los envejecientes que no tienen familiares o los que están abandonados en las calles.  

Si estas entre otras normas, son tomadas en cuenta, estaremos evitando que estos centros se sigan convirtiendo en lugares, que la mayoría de las personas los consideren como para desechos humanos, que solo están allí sufriendo depresiones, necesidades y precariedades sus últimos años de vida, sin la protección y el cariño de los que ignorando que estos son parte de lo mas importante que El Señor Nuestro Dios nos ha dado; la familia.

_ En cuanto a las (os) administradoras (es) de estos lugares seria muy importante que se reunieran periódicamente e intercambien experiencias, ideas y programas en cuanto a los trabajos que realizan uno que otro, a favor de estas personas, y que se ayuden mutuamente. Osea que se integren y trabajen unidos a favor de dignificar la existencia de los envejecientes bajo sus responsabilidades.

Estos hogares deben ser supervisados, ya que lamentablemente hemos sido testigos de situaciones muy penosas; como fue la experiencia que vivimos miembros de nuestra institución un domingo en la mañana en el Hogar San Francisco de Asís, en el cual presenciamos que uno de los envejecientes que reside en el mismo sufría un ataque de tos, la cual no cedía dándole agua a beber  por lo que procedimos a solicitar a una de las encargadas que se le diera algún medicamento, a lo que esta le reclamos al anciano que si no aprovecho cuando la doctora de turno entrego los medicamentos, ese día no los iba a tomar. Cuando explicaba esto al señor eran las 7:30 de la mañana, ya que nos dirigíamos a la parroquia del centro a asistir a la Santa Misa.

Lo penoso del caso, es que resulta, que ese Hogar de Ancianos, tiene una farmacia como pocas en el país, pero los medicamentos son para venderlos a las personas que comúnmente van como clientes a comprar los medicamentos, que les son vendidos por las mismas encargadas de dicho centro; lo que nos indigno, y solo pedimos a Dios que tenga misericordia de ella y la perdone.

Hemos sido testigo de muchas vuelvo y repito injusticias que sufren estas personas, las cuales hasta cuando son ayudados por las monjas a trasladarse de un lugar a otro son llevados a empujones, con gran tristeza puedo decirle que a veces sentimos que los cuidadores y responsables de el cuidado de estas pobres y desamparadas personas, no tienen el amor de Dios en sus corazones.

Estimado príncipe de nuestra Iglesia Católica, de verdad que tenemos la esperanza de que tenga tiempo para reflexionar sobre nuestro humilde pedido. Pido su bendición.




Muy atentamente



Oneyda Cayetano Subervi
Presidenta-Fundadora
Fundación Oneyda Cayetano a Beneficio de Envejecientes en Asilos y Hogar de Enfermos de Lepra, FOCBEAHOL, inc.



Anexos: Foto de dicha farmacia y parte de los trabajos que hemos realizado.    

              

COMUNICACIONES ENVIADAS POR LA FUNDACION ONEYDA CAYETANO A MINISTROS Y FUNCIONARIOS DE LA IGLESIA CATOLICA Y DEL ESTADO DOMINICADO.

Santo Domingo, D. N.
28 de Marzo del 2011.

Señor:
Daniel Toribio
Ministro de Hacienda
Su Despacho.-

Apreciado señor Toribio:

            Después de un afectuoso saludo; la misma va con el fin de hacer de su conocimiento la indignación y la tristeza que siento a ver el trato que se nos da a los Pensionados del Estado Dominicano. En mi caso fui pensionada por mi propia solicitud después de 20 de más años en la Policía Nacional, en fecha 27-02-2011, gracias a Dios, pero, cuando voy a cobrar como pensionada de dicha institución me informan que hasta después de 3 meses no puedo contar con dicho pago.

Usted sabe que me indigna, el abuso que es pasar su juventud en una institución que de hecho paga una miseria, para luego durar tres meses para recibir tu pago y peor aun esperar (3) tres años para que te entreguen tus prestaciones laborales.

Usted sabe que me entristece, que Dios conozca el corazón de todos, especialmente el corazón, de los que toman todas estas decisiones injustas y arbitrarias, en contra de personas enfermas y desamparadas, que aun sabiendo que Nuestro Padre, nos cobrara con creces los abusos cometidos en nuestra vida, se sigan cometiendo.          

           
Pero esto me servirá para seguir luchando con más amor y pasión por mejorar la calidad de vida de Nuestros Adultos Mayores, ya que soy presidenta de la Fundación Oneyda Cayetano a Beneficio de Envejecíentes en Asilos  y Hogar de Enfermos de Lepra, FOCBEAHOL, inc.

Para finalizar, desearle mucha suerte en su nuevo reto, y solicitarle que si esta a su alcance, mejorar por lo menos un poco esta situación, por favor lo haga.


Muy atentamente,




ONEYDA CAYETANO SUBERVÍ
Presidenta-Fundadora.





Anexos: un libro titulado, Hogar Triste Hogar, y copias de parte del trabajo que hemos y estamos realizando, en nuestra institución.